Amigos míos, han llegado por fin mis melódicas palabras a este blog tan estupendo que lleváis tanto cuidando y que, a pesar de vuestras quejas y temores, continúa y continúa semana tras semana. Es probable que más de uno se arrepienta de haber “deseado con tanto fervor” que una charlatana como yo se una a vosotros. Demasiado tarde mes chers.
No va a ser mi primera entrada tan original, interesante o divertida como muchas de las vuestras, ya que voy a dedicarme a responder a mi querido Sol (al que seguramente le debáis estas líneas, que quizá no hubiese empezado de no sentir que ese escrito suyo necesita matizaciones algo más extensas que las agradables de Nuri).
Empezaré por aquello que sí comparto con Loren . Mi repugnancia evidente por los crímenes que describes, como por tantos otros. Eso queda claro, y es un sentimiento que compartimos todos, así como la mayoría de la gente. Me gustaría añadir, sin embargo, que también me repugnan, por ejemplo, la pena de muerte(así como los gal). No tratamos tanto ese tema en serio mientras que aparece en nuestras conversaciones “en broma” en muchas ocasiones.( Sé que en tu entrada no has tocado realmente ese tema, pero sólo realizar un apunte: Rechazo la pena de muerte como rechazo las venganzas entre bandas, por ejemplo. ¿es más legítimo que “la sociedad”, “la justicia” mate a quien mató que el primo de X mate al hermano de Y por haber matado al anterior? Quizá puede ser legal en cierto países, pero incluso menos comprensible ya que a esa “sociedad” o a esa “justicia” no podemos tenerles en cuenta la rabia del momento, el dolor…?).
De la deficiencia del sistema judicial, en particular de la reducción de condenas, estoy de acuerdo contigo y comparto tu deseo de una reforma del mismo (en el tipo de reforma diferiríamos mucho sin duda jeje).
Me temo que si continúo por estos caminos, pueden suceder dos cosas: 1) puedo escribir algo tan extenso que compense como un tercio de todos mis meses de silencio(que irónico suena eso de yo callada durante meses) 2) hablaré de cosas que quizá quiero yo decir pero nadie me ha preguntado ni vengan a cuento. Llegados a este punto, seguiré las ideas de Loren para ir añadiendo lo que opino.
Hablabas de Juan y de su reforma judicial particular (en su afán de productividad y utilidad, quiere poner a “hacer cerámica” a presos, gente que desea practicar la eutanasia y a alguno más seguro): si te paras a pensarlo, es más sensata y fresca de lo que parece. No es una condena inspirada en la venganza o la rabia (aunque algunas interpretaciones que hicieron algunos de nuestros compis ese día en el Retiro quizá sí lo estaban (“sí, que trabajen, pero mucho mucho”)), y por ello no tienen cabida castigos “gratuitos”( me refiero a inferir un sufrimiento al criminal que no va a aportar a la víctima, familiares o sociedad nada más que aplacar en cierta medida su sed de venganza). También busca una solución al hecho del que tantas quejas se escuchan: la sociedad paga una estancia “agradable” a esos criminales sin obtener nada a cambio.
Pero hay algo en esa idea de Juan que no compartes, y me aventuro a opinar que va en la misma dirección que aquello que te hace rechazar estudios en prisión, menús diferentes para “moros”…Y es en estos puntos en los que estoy menos de acuerdo contigo. Intentaré explicar el porqué siguiendo los pasos de tu razonamiento.
Utilizas una palabra muy interesante: “Podría seguir con mas de 20 desequilibrados como estos...”, así como una frase más tarde: “¿pero cómo se le va a dar posibilidades de estudiar a un tío que EN SU VIDA LO HUBIERA HECHO EN UNA SITUACIÓN NORMAL?”. Antes de nada, no me malinterpretes, no pretendo disculpar a nadie ni justificar reducciones de condena etc(ya he dado mi opinión a ese respecto una líneas más arriba). Sin embargo, esa palabra,”desequilibrados”, ¿no crees que las circunstancias de muchos criminales no son las nuestras? ¿no crees que a muchos los ha “desequilibrado” su vida quizá?; los crímenes que más usas como ejemplo, los abusos a menores por ejemplo: es muy común que un pederasta haya sufrido abusos en su infancia y a través de sus crímenes busque sin cesar algo así como una catarsis de su propio sufrimiento (sin ser consciente por supuesto); o las estadísticas a las que tanto apelan los… menos tolerantes con la inmigración, digamos… en las que los delitos por parte de estos son más frecuentes: ¿la causa de esto será que en alguno de sus cromosomas tienen todos los ecuatorianos una propensión al robo? ¿O lo que tienen en común son ciertas circunstancias? A donde quiero llegar, ¿son excusas? Bajo ninguna circunstancia. ¿Reducción de condena? No. ¿Deben ser tratados como personas, el objetivo de la cárcel debe ser una cierta “curación”, reinserción en la sociedad en los casos menos graves en lugar de castigo y venganza? Eso es lo que pienso.
No os equivoquéis, no pretendo excusar a ningún tipo de criminal, ni hacer de ningún asesino pasional un Otelo. Sin embargo, me vienen a la cabeza un par de libros: Crimen y Castigo, Los justos y Las manos sucias. Se trata de ficción, por supuesto, pero sus autores pretendían reflexionar sobre los motivos sociales para un crimen, sobre la lucha ideológica de los terroristas… Así, como Dostoievski, Sartre o Camus, deberíamos tener en cuenta, no cada uno de nosotros en esos instantes de rabia, comprensibles y necesarios, de forma individual, sino el sistema judicial o la sociedad en general, establecer una leyes en las que se tengan en cuenta hasta qué punto la vida de alguien puede llegar a ser compleja, y no excusar, pero sí buscar corregir y no condenar sistemáticamente a… ¿qué sé yo?, ¿qué propones tú? ¿pan y agua, trabajos forzados?¿sólo cerdo para los musulmanes?
No por ser piadosos o por búsqueda de autocomplacencia, sino porque ese método resulta ser el más “eficaz” en muchos ámbitos. De hecho, el típico “si hubiese pena de muerte (o si les hiciéramos _____) verás como alguno se lo pensaba antes” ha quedado claro que no es cierto en muchos países, momentos y circunstancias. Y digo en muchos ámbitos: en la educación de los hijos, se ha llegado a cierto consenso, bastante lógico por otra parte: el castigo sistemático y la recompensa en caso de acierto sin apenas explicación, o ese “porque lo digo yo” resulta totalmente contraproducente (no funciona como con los perritos). Incluso la Iglesia con toda su grandeza y movilización de las gentes se dio cuenta de que resultaba mucho más eficaz todo su sistema si le da al creyente la posibilidad de explicar sus pecados, hacer un ejercicio de reflexión, y recibir así el perdón.
Así, dices “¿pero cómo se le va a dar posibilidades de estudiar a un tío que EN SU VIDA LO HUBIERA HECHO EN UNA SITUACIÓN NORMAL?” ¿Situación normal? ¿Estamos seguros de que lo era? ¿No quedamos en que la educación es lo que nos permite ser mejores? ¿negar educación a alguien que quizá era lo que más necesitaba? ¿qué daño puede hacernos? . Lo de los menús especiales… como el resto de las ventajas de las que te quejas. Se trata de respeto por esa persona, que no lo ha tenido por nadie… ¿la forma más lógica es no tenerlo ahora? Es como cuando una madre pega a su hija por que ésta ha pegado a su hermano…
En resumen, si tú dices “¿Humanos son ellos...o nosotros???” yo digo:
Inhumanos son ellos… ¿y nosotros?
Y para terminar, tranquilizaros diciendo que no voy a decir nada esta vez sobre el aborto, y añadir, Loren, entre sonrisas, que espero que no tengas nada en contra de los condones.
Besitos
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