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martes, 22 de junio de 2010

El Monstruo de Espagueti Volador

Durante el primer mandato de George W. Bush, algunas corrientes empezaron a abandonar el término creacionismo a favor del “diseño inteligente”, un cambio que podría intentar burlar las leyes que prohibían la enseñanza de religiones en la educación pública. A finales de 2005, el Consejo de Educación del Estado de Kansas tomó la decisión de permitir de permitir la enseñanza del diseño inteligente como alternativa a la teoría de la evolución, en un intento de equiparar su veracidad a la evolución biológica…

No dudo del intento de muchos ciudadanos mostrando su desacuerdo ante el Consejo de Educación, pero sólo Bobby Henderson supo, como buen licenciado en Física, exponer razones tan ciertas como chocantes. Henderson se convirtió entonces en el primer profeta del pastafarismo: creada con el fin de denunciar y oponerse a la decisión del Consejo mediante la sátira, esta religión, basada en la existencia de una deidad con apariencia de una enorme bola de espagueti con albóndigas, fue su caballo de Troya en la carta que exigía que en las clases de biología dedicasen tanta cantidad de horas lectivas al diseño inteligente como a la teoría de la evolución darwiniana.


En la carta que Henderson remitió al Consejo, solicitaba que el diseño inteligente defendido por el pastafarismo se incluyese también en la enseñanza de las clases de ciencias. En este caso, se trataba de una deidad creadora sobrenatural también llamada Monstruo de Espagueti Volador (MEV). Defendiendo su teoría de que el universo fue creado por el MEV, Henderson pedía (citando sus palabras): “Creo que todos podemos esperar con entusiasmo el momento en que estas tres teorías reciban el mismo tiempo en nuestras clases de ciencia por todo el país, y finalmente el mundo; un tercio del tiempo para el Diseño Inteligente, un tercio para el Monstruo de Espagueti Volador, y un tercio para las conjeturas lógicas basadas en una abrumadora cantidad de pruebas observables.”

El pastafarismo

Iniciado como una parodia del diseño inteligente por un Henderson que sólo pretendía divertirse, el pastafarismo triunfo con gran velocidad desde su nacimiento. Millones de fans siguen hoy en día esta creencia denominándose a sí mismos “pastafaris” y proclaman humorísticamente haber sido “tocados por su apéndice tallarinesco” y predican la palabra de su “Señor Tallarinesco” como la religión verdadera.

Pero la religión del Monstruo de Espagueti Volador no se quedó en un hecho de primer orden. Henderson propuso ya desde su primera carta muchos de los principios básicos del pastafarismo:

- El MEV, invisible e indetectable, creó el universo tras una buena borrachera, explicando así todas las imperfecciones de este mundo.
- Todas las evidencias que apoyan erróneamente la evolución fueron introducidas intencionadamente por el MEV, para poner a prueba la fe de sus fieles (parodiando las pruebas de la existencia de los dinosaurios introducidas por otras deidades). Por ejemplo, cuando un científico trata de datar radiométricamente un objeto arqueológico, el MEV, con su apéndice tallarinesco, lo altera sin que el científico se de cuenta.

- El MEV guía la vida de todos y cada uno de los seres de este planeta mediante sus apéndices tallarinescos.

Una de las creencias más destacables del pastafarismo promueve la correlación entre el calentamiento global, los terremotos, los huracanes y otros desastres naturales y la continua disminución de piratas a partir de 1900. Según ellos, es una consecuencia directa totalmente visible.

Por si alguien está interesado, los pastafaris creen que en su cielo hay volcanes de cerveza hasta donde alcanza la vista, y una fábrica de bailarines/as de striptease… Aunque para los que merezcan el infierno, sufrirán volcanes de cerveza caliente y sin gas, y los bailarines y bailarinas de striptease portarán enfermedades venéreas…

También tienen su día sagrado (el viernes), tiene su propio símbolo principal (una cruz con un tenedor para comer espaguetis), todas las oraciones deben terminar en “Ramén” (una sopa de fideos china), etc.

Uno de los aspectos más relevantes (en cuanto a sus consecuencias) del pastafarismo es el sagrado nombre del MEV. Aunque posee un nombre, éste es tan hermoso y difícil de pronunciar que no sólo mata a quienquiera que lo intente, sino también a todos los que estén a un radio de 6.534 km. Este radio se duplica cuando uno intenta escribirlo. Esto fue hecho a propósito por el MEV sólo para entretenerse.


Los Diez Condimentos del pastafarismo


Parodiando a los Diez Mandamientos, los «Realmente preferiría que no» fueron recibidos por Mosey (el capitán pirata) del Monstruo del Espagueti Volador en la cima del Monte Salsa. Aunque originalmente Mosey recogió la total integridad de los Diez Condimentos, dos cayeron mientras bajaba del monte (de ahí los laxos estándares morales de los pastafaris). Ahí van esos Ocho Condimentos:

1. Realmente preferiría que no actuaras como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si alguien no cree en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además esto no es sobre ellos así que no cambies de tema.

2. Realmente preferiría que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o... ya sabes, ser malo con los demás. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente.

3. Realmente preferiría que no juzgases a las personas por su aspecto, o su forma de vestir, o de hablar, o... mira, sólo sé bueno, ¿vale? ¡Ah!, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, Samey = Samey. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos tipos que conocen la diferencia entre el aguamarina y el fucsia.

4. Realmente preferiría que no te satisfagas con conductas que te ofendan a ti mismo, o a tu compañero amoroso mentalmente maduro y con edad legal para tomar sus propias decisiones. Respecto a cualquier otro que quiera objetar algo, creo que la expresión es "jódete", a menos que lo encuentren ofensivo, en cuyo caso pueden apagar el televisor y salir a dar un paseo, para variar.

5. Realmente preferiría que no desafiaras las ideas fanáticas, misóginas y de odio de otros con el estómago vacío. Come, luego ve tras los malditos.

6. Realmente preferiría que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges): 1. Terminar con la pobreza. / 2. Curar enfermedades. / 3. Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable. Puedo ser un ser omnipresente de carbohidratos complejos, pero disfruto de las cosas sencillas de la vida. Debo saberlo, para eso YO SOY el creador.

7. Realmente preferiría que no fueras por ahí contándole a la gente que hablo contigo. No eres tan interesante. Madura ya. Te dije que amaras a tu prójimo, ¿no entiendes las indirectas?

8. Realmente preferiría que no le hicieses a los otros lo que te gustaría que te hiciesen a ti si te van las... ejem... las cosas que usan mucho cuero/lubricante/Las Vegas. Si a la otra persona también le gusta (según el nº4), entonces disfrutadlo, sacaos fotos, y por el amor de Mike ¡usad un PRESERVATIVO! En serio, es un pedazo de goma. Si no hubiera querido que lo disfrutarais al crearlo habría añadido púas, o algo.


Demostraciones filosóficas de la existencia del MEV

¡Este apartado es fundamental para no tomarse el pastafarismo a la ligera! Con el MEV, se pueden presentar varios argumentos ontológicos y cosmológicos (todos ellos lógicos, valga la redundancia) acerca de su existencia, como ya se ha hecho con los dioses de otras religiones mayoritarias:

Premisa 1: el Monstruo de Espagueti Volador es un ser que tiene toda perfección.
Premisa 2: la existencia es parte de la perfección.
Conclusión: por lo tanto el Monstruo de Espagueti Volador existe.

Premisa 1: la existencia de todo lo que comienza a existir tiene una causa.
Premisa 2: el universo comenzó a existir.
Conclusión 1: por lo tanto la existencia del universo tiene una causa.
Premisa 3: como no hay una explicación científica que pueda elucidar la causa del origen del universo, esta causa debe ser sobrenatural, o sea el universo fue creado por un dios.
Conclusión 2: por lo tanto, un dios existe.
Premisa 4: los dioses siempre han creado a los humanos a su propia imagen y semejanza.
Premisa 5: el cerebro de los humanos parece una fuente de espaguetis.
Conclusión 3: por lo tanto, el Monstruo de Espagueti Volador es el único Dios verdadero.

Y la que más me gusta:

Premisa 1: se puede imaginar el ser más grande (del que no se pueda imaginar uno más grande).
Premisa 2:
si no existe un ser a partir del cual no se puede imaginar uno más grande, de todos modos yo podría imaginar uno más grande que ese ser del cual no se podía imaginar uno más grande (o sea, un ser a partir del cual realmente ya no se pueda imaginar uno más grande).

Premisa 3:
no es posible imaginar un ser más grande que un ser del cual ya no es posible imaginar uno más grande.

Conclusión 1: por lo tanto, existe un ser del que no se puede imaginar uno más grande.
Premisa 4: si ese ser no tiene un Apéndice Tallarinesco, entonces yo podría imaginar un ser más grande que ese ser: uno que tuviera un Apéndice Tallarinesco.
Conclusión 2: por lo tanto, el ser del que no se puede imaginar uno más grande tiene un Apéndice Tallarinesco.
Conclusión 3: por lo tanto, el ser del que no se puede imaginar uno más grande tiene un Apéndice Tallarinesco y existe
Conclusión 4: por lo tanto, el Monstruo de Espagueti Volador existe.
Conclusión 5: por lo tanto, el Monstruo de Espagueti Volador es todo poderoso.

¡Ramén!
Toda la información la he obtenido por Wikipedia, Venganza.org, Google y otros contactos.