
El ascenso del K-129
“I go back to the U-2. I think we should not put the Soviet Union under such pressure to respond.”
Traducción: “Vuelvo al U-2. Creo que no deberíamos presionar tanto a la Unión Soviética que se vea obligada a responder.”
William E. Colby Director de la Agencia Central de Inteligencia
Hola a todos, que tal van las cosas?
Yo aquí, dándole los últimos retoques a una entrada que comenzó en Septiembre y hoy por fin está terminada.
La historia de hoy, como toda buena historia de espías, trata sobre ideas imposibles y un valioso pecio, combinadas con grandes dosis de la más avanzada tecnología. Entre sus protagonistas se incluyen agentes secretos, periodistas, presidentes y hasta un multimillonario excéntrico.
Pero a diferencia de las buenas historias de espías, todo cuanto se cuenta en este post, realmente sucedió.
Algo fue muy mal...
El K-129 era un submarino porta-misiles de propulsión diésel-eléctrica de la clase Golf II (denominación de la OTAN), con una eslora de cien metros y un peso de unas 2700 toneladas. Su armamento solía consistir en tres misiles balísticos con cabeza nuclear y cierto numero de torpedos, algunos también nucleares.
En Abril de 1968, este se encontraba en una patrulla habitual al noreste del archipiélago de Hawaii. Pero algo ocurrió y el submarino se hundió con toda su tripulación.
Un impresionante despliegue de la armada soviética fue incapaz de localizarlo, pero atrajo la
atención de la inteligencia naval estadounidense que si fue capaz de determinar con precisión razonable el lugar del accidente. Probablemente gracias al sistema SOSUS de escucha submarina de la armada (por aquel entonces un programa de alto secreto), los detalles al respecto siguen clasificados.La búsqueda del tesoro
El submarino de operaciones especiales e inteligencia de la US Navy, el USS Halibut, partió en busca del naufragio. Encontró los restos a unos 2500 Km al noreste de Hawaii a 5182 metros bajo el nivel del mar.
Empleando sonar de alta resolución y cámaras submarinas de control remoto, el USS Halibut inspeccionó a fondo el pecio. Más de 20000 fotografías tomadas, todas ellas aun hoy clasificadas, revelaban daños considerables en la estructura del submarino, sobre todo la sección de proa, sin embargo se conservaba casi de una pieza.
La Unión Soviética había perdido un submarino, en su interior: una muestra de tecnología soviética de misiles y cabezas nucleares, información sobre la doctrina naval soviética y una sala criptográfica entera. La mayor colección de inteligencia naval sobre la URSS en un solo lugar, y solo los americanos sabían donde se encontraba...si lograban alcanzarla.
El plan cobra forma
El valor del botín era evidente para el departamento de defensa y la CIA. Richard Helms, director de está, logró que su agencia (y no la marina) lograra la responsabilidad. Nombró a John Parangosky, quien había dirigido con éxito el desarrollo del avión espía U-2, director del programa.
Comenzó así el proyecto Azorian, quizás la operación de inteligencia más impresionante de la historia. El objetivo: ¡Recuperar un submarino soviético de más de 2000t hundido a más de 5km de profundidad, y subirlo a la superficie!
El plan fue presentado al consejo de seguridad nacional (NSC), donde contó el apoyo de su director Henry Kissinger y finalmente fue aprobado por el presidente Nixon en 1970.
La diplomacia entre EEUU y la URSS estaba dando sus frutos y desvelar el programa, podría romperlo todo, mantener el secreto de la operación era pues indispensable. Ese era el objetivo del sistema de seguridad Jennifer, que se basaba en una elaborada tapadera con la colaboración del ciudadano más misterioso de América: El excéntrico millonario Howard Hughes. Gracias a ello, todo el proyecto se camuflaría como un experimento en la minería de nódulos de manganeso llevada a cabo por su conglomerado industrial.
La herramientaReflotar un submarino de más de 2000 toneladas desde mas de 5km de profundidad era un reto inmenso y requirió de la tecnología más avanzada y un buque a la altura de las circunstancias.
La empresa de prospección petrolífera “Global Marine Inc.” fue seleccionada en 1970 para dirigir su diseño y construcción, esta se llevó a cabo en los astilleros de “Sun Shipbuliding and Dry Dock Co.” en Chester, Pennsylvania. Finalmente, en Julio de 1973, la pieza clave del programa abandonaba el dique seco.
El Hughes Glomar Explorer (HGE), era una sofisticada plataforma diseñada para capturar, izar y almacenar en su interior un submarino ruso. Su aspecto visual se asemeja a un buque con un pozo petrolífero en el centro y dos torres metálicas, una más cercana a proa y la otra a popa.
El “pozo” es un mecanismo que ensamblaba un “cordón” de tuberías rígidas y huecas (para minimizar peso). Diseñadas y construidas por Hughes Tool Co., cada pieza individual, de 9m de largo, era suministrada por una cinta transportadora, recogida colocada en posición y enroscada en la pieza anterior. El “hilo” de hasta 570 piezas y 5182m de largo era manejado por un sistema hidráulico que lo agarraba y tiraba o estiraba de este.
Para contrarrestar el balanceo y desplazamiento del barco, todo el conjunto anterior se hallaba sobre una plataforma articulada. Sobre ella actuaban cilindros neumáticos e hidráulicos con el fin de contrarrestar las oscilaciones del barco. Para que este se mantuviera siempre justo encima del submarino, una serie de motores laterales, controlados por ordenador, contrarrestaban de forma automática las corrientes del pacifico.
En la parte inferior del casco, dos enormes compuertas comunicaban el fondo marino con la inmensa bodega donde el pecio sería introducido.
Y en el interior, acoplada al extremo del cordón de tuberías se hallaba “Clementine”, la plataforma de trabajo submarino o garra. Un vehículo submarino automático con sonar para localizar el submarino, ocho motores para mantener la posición y un conjunto de “dedos” articulados para agarrarlo e izarlo a la superficie.
Esta ultima pieza construida por Lockheed en el más absoluto secreto requirió de un hangar flotante sumergible, (el HMB-1) que pudiera situarse debajo del Glomar Explorer y así introducir la pieza en el buque sin que esta fuera desvelada.
Demasiado ancho para el canal de Panamá, fueron necesarios dos meses de viaje antes de que el buque llegara a Long Beach, California. Su paso por el estrecho de Magallanes y por las costas de Chile no estuvo exento de complicaciones.
Ya en California, el buque fue “movilizado”: Se terminaron de ensamblar sistemas incluyendo la “garra” y se adaptaron compartimentos para el procesamiento de los restos, al tiempo que se reemplazaba la tripulación.
Durante casi todo el siguiente año se ensayaron las compuertas, el sistema de manejo de las tuberías, la plataforma de trabajo submarino y los restantes mecanismos.
Clementine desciendeFinalmente, tras recibir del NSC la aprobación definitiva para la misión, el HGE levó anclas el 20 Junio de 1974 y partió rumbo al pecio, donde llegó el día 4 de Julio.
El tiempo sin embargo fue malo y no fue posible comenzar las operaciones antes del día 20. Mientras tanto, el buque soviético de guiado de misiles “Chazma” se acercó al HGE. Como medida de precaución ante un eventual asalto, la tripulación decidió inutilizar el helipuerto desplegando cajas sobre este. Pero no fue necesario: “Chazma” se limitó a vigilar mientras su helicóptero tomaba fotografías del HGE y finalmente abandonó el lugar el día 18.
Sin embargo, el día 22, mientras la plataforma de trabajo submarino comenzaba su descenso, el remolcador soviético SB-10 llegó al lugar del incidente y comenzó un agresivo reconocimiento que continuaría hasta el 5 de Agosto durante este tiempo se acercaría varias veces a menos de 100 metros del HGE.
Nada de esto interrumpió la operación que continuó lentamente si bien afectada por numerosos problemas técnicos, principalmente en el mecanismo de ensamblaje de la tubería y el sistema de grúa hidráulica. Finalmente en algún momento entre el 28 de Julio y el 1 de Agosto, “Clementine” alcanzó el fondo marino y localizó el K-129.
Desastre
El primer día de Agosto, comenzó la operación de ascenso. El submarino fue asegurado sin problemas a la plataforma y esta comenzó a elevarse poco a poco.
El 6 de Agosto todo iba bien, el SB-10 finalmente abandonó al HGE y, como tapadera para la vuelta a casa se habían enviado falsos mensajes de radio, fingiendo una avería de la maquinaria de minería ya que el K-129 se encontraba a menos de 2000m del HGE.
Pero entonces ocurrió lo inesperado, uno o más de los dedos articulados cedió y la mayor parte del submarino, se hundió en el Pacifico. Únicamente la sección de proa fue recuperada e introducida en el HGE.
El 9 de Agosto, tras el análisis de los restos y certificar que la contaminación radioactiva no era excesiva, la operación de izado se dio por concluida. Gracias a la tapadera el regreso a Honolulu, Hawaii, fue tranquilo.
Azorian sale a la luz
Todo parece indicar que la CIA fue capaz de guardar semejante secreto durante la operación. Pero ya antes de que el HGE zarpara, la seguridad comenzaba a fallar: El 5 de Junio de 1974 se robaron documentos en el centro de almacenamiento de comunicaciones de Hughes en los Angeles, incluyendo uno que relacionaba a Hughes con el proyecto. Probablemente a raíz de la investigación consiguiente, los detalles fueron llegando a la prensa. A pesar de los intentos del nuevo director de la CIA, William Colby, de evitar su publicación, ofreciendo a la prensa información a cambio de silencio, la noticia apareció en la portada de Los Angeles Times. Los demás periódicos le siguieron.
No está claro cual fue la respuesta soviética cuando el incidente fue desvelado. Todo parece indicar que no hubo ningún efecto diplomático, si bien la armada soviética envió inmediatamente un buque para proteger los restos del submarino.
La CIA inmediatamente ocultó cualquier referencia al asunto y fue la primera vez que una agencia gubernamental ni niega ni confirma la existencia de información ante una petición basada en el Acta de libertad de información. Actitud que desde entonces se conoce como “respuesta Glomar”.
A comienzos de este año 2010, la CIA desclasificó un articulo interno de 50 páginas acerca de la operación. Si bien no contienen nada nuevo (aparte del hecho de que el nombre en clave era Azorian y no Jennifer), es la primera vez que se reveló tanta información acerca del proyecto.
Legado
Aun a día de hoy, con un coste estimado en 800 millones de dolares (unos 3500 millones actuales),
el proyecto Azorian es la operación de inteligencia más cara y más compleja de la historia, si bien el importe exacto sigue clasificado.
Tampoco se conoce cuanto logró recuperarse del submarino. Sí es conocido que en la inspección de los restos se hallaron dos torpedos con cabeza nuclear, un libro de claves y los cadáveres de seis marineros soviéticos que recibieron sepultura a bordo del HGE. La ceremonia se gravó en un video que fue desvelado a los rusos durante los 90 y desclasificado en 2003.
Dado el secretismo con el que, aun hoy, la CIA maneja Azorian, la fama de la agencia de publicitar su éxitos y ocultar sus fracasos y la valoración del éxito de la misión hecha en el articulo de 2010, donde se consideran aspectos tales como el progreso técnico o beneficio moral obtenido, me atrevo a aventurar que la agencia no consiguió su objetivo.
Muy probablemente ninguno de los misiles ni los mecanismos criptograficos ni información acerca de la doctrina naval soviética, fueran recuperados.
Sin embargo muchos de los avances tecnológicos desarrollados en el curso del proyecto si han visto su aplicación en la industria petrolifera. Incluido el HGE que, tras haber pasado más de 16 años oxidándose en cementerio para buques en Suisun Bay (California) comenzó en los noventa una nueva vida como plataforma petrolífera móvil. Desgraciadamente su reconversión significó desmontar gran parte de la tecnología empleada en la misión.
Pero a pesar de todos sus fracasos, si algo demostró Azorian, es que los limites de lo posible no están fijados y siempre es posible empujarlos más allá.
Esto es todo por hoy, espero que os haya gustado.
Hasta luego
Qwert
Lecturas imprescindibles:
-El articulo desclasificado por la CIA a principios de 2010, es un muy buen resumen de la operación, está pagina incluye los links así como un detalle de lo importante:
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/nukevault/ebb305/index.htm
-Una buena descripción detallada del Hughes Glomar Explorer y los mecanismos empleados en la operación:
http://files.asme.org/asmeorg/Communities/History/Landmarks/12708.pdf
-La siguiente página ofrece varias interpretaciones a partir de diferentes artículos:
http://www.mikekemble.com/misc/k129.html
-El articulo aparecido en la revista TIME en la época es una esplendida narración de la operación:
http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,879453-1,00.html
-Fotos del Hughes Glomar Explorer y del hangar sumergible HMB-1 (Que la US Navy ha empleado para alojar su barco invisible Sea Shadow):
http://w3.the-kgb.com/dante/military/explpics.html
http://w3.the-kgb.com/dante/military/hmb1.html