Muy buenas a todos, hoy os traigo un artículo leído en Vista, Suerte y al Toro, que me ha emocionado, me ha tocado la fibra... literalmente... El artículo en cuestión lo firma alguien que una vez fue un niño... y hasta aquí voy a leer. Leeros primero el artículo, que os recomiendo encarecidamente, y luego seguid leyendo, si es que os interesan mis rayadas.
Hace poco comenté medio en serio medio en broma en clase el hecho de que me sentía en cierto modo un piloto frustrado, y he aquí mi explicación:
Me considero piloto frustrado en el sentido de que tenía algo dentro de mí que me impelía a volar, que me decía que no estaría satisfecho hasta conseguirlo, hasta que de un modo u otro llenara ese vacío que había en mi interior.
Ésta es una de las muchas razones por las que escogí Aeronáutica, y puede que la de más peso, pues ya he comentado algunas veces que no me hubiera importado mucho haber acabado en cualquier cosa relacionada con la aeronáutica y con lo técnico. Sin embargo la Ingeniería Superior era la que más aspectos abarcaba de entre mis preferencias, y para la que creo estaba más capacitado.
Y es que hay algo que me hace soñar, en ocasiones con más o menos fuerza, pero que nunca deja de estar ahí, con sublimarme mediante el vuelo y sus muchas variantes, y es eso lo que me ha emocionado del artículo, que espero hayáis leído, pues si no esta disertación no tendría mucho sentido. El autor persiguió su sueño y pudo hacerlo realidad, y yo estoy en mi camino para conseguirlo.
Y no hablo sólo de la posibilidad de pilotar aviones. Para mí el volar, el mundo del aire y de su entorno, no se acaba ahí. Por supuesto hablo de pilotar aviones, pequeños o grandes, modernos o clásicos, civiles o militares, sino también de helicópteros, planeadores, paracaidismo, ala-delta, parapente, hombre-cohete, hovercraft, espacio... y muchas más, que, en definitiva, conlleven una sensación de libertad y de, porqué no, superioridad sobre las cosas pegadas a la Tierra.
Mis preferencias son claras, y aunque no dejo de interesarme por el resto, y jamás diría que no a ninguna de las otras, tengo especiales inclinaciones por los aviones clásicos (cazas IIGM), helicópteros, paracaidismo y, 'last but not least', espacio.
Es aquí donde os pregunto yo a vosotros, por vuestras historias, por vuestros sueños en este sentido... ¿Sois, como yo, pilotos frustrados?
4 comentarios:
Muy bonito post. Pero despues de releerlo un par de veces me queda la misma pregunta. Piloto frustado? Quieres decir que nunca pilotarás? O por el contrario te refieres que aunque pilotes, nunk serás profesional?
Por otro lado, a la última pregunta respondo como siempre:
-No me considero piloto frustado, porque no quiero que pilotar sea mi profesión sino mi pasión. En un futuro muy, muy lejano me compraré una avioneta y disfrutaré de ella todo lo que pueda 'u' más. Para mí pilotar una mísera avioneta será suficiente, aunque evidentemente me gustaría poder volar en un caza post-Vietnam. Sin embargo, con el simple hecho de desafiar a la gravedad y poder elevarme me sentiré satisfecho.
Un saluten, desde las profundidas de nudoolaolaoalaolaoa.
Cuando hablo de piloto frustrado hablo de que aún no he podido cumplir mi sueño, pero por supuesto que creo que aún puedo conseguirlo.
Y me encanta tu expresión de "desafiar la gravedad", y desde aquí la suscribo.
El post es emocionante.
El articulo es una buena dedicación a los sueños de uno y del potencial que tenemos todos para cumplirlos.
Yo siempre he tenido un interes por las maquinas al principio sobre todo los coches.
Pero no fue hasta más adelante, alrededor de los diez años, cuando empezaron a fascinarme los aviones y las naves espaciales y empeze a querer ser piloto, y ya cuando varios años mas tarde empeze a darme cuenta que habia gente que diseñaba aviones, no lo dude, supe que debía intentarlo.
Sabiendo que el futuro al final no se puede esperar, sino que hay que ir a por el, aquí estoy, con mas o menos problemas y mas o menos disgudstos y alegrías, pero lo mas importante es que al menos lo estoy intentando.
Pero por supuesto que no se me ha ido la idea de volar, desde pequeño me habría gustado volar y se que si tuviera el tiempo y los medios no lo dudaría, intentaría aprender a pilotar.
Debe de ser fascinante poder ver el mundo desde ahí arriba mientras manejas un aparato que sabes que controlas, llendo a donde quieras.
Tambien he soñado con poder visitar alguna vez el espacio, poder experimentar la ingravidez y poder ver la tierra desde ahí arriba apreciando su curbatura y su geografía. Si bien dudo que logre llegar a ello, tengo puestas mis esperanzas en los futuros vuelos comerciales (a los que quizas, quien sabe, uno mismo pueda contribuir en el futuro)
En fin poco más que decir, no suelo ser una persona de demasiadas ilusiones y esperanzas ni tampoco de demasiadas historias pero si que siguo, despues de todos estos años con los mismos sueños.
Pido permiso a los creadores de este blog para comentar (espero que no me lluevan muchos palos por esto que acabo de decir... que sea lo que dios quiera)
La verdad es que este post es muy emotivo y reflexivo... porque a mi me recuerda a cuando le preguntas a un niño pequeño que qué quiere ser de mayor... y cuando ves que ese niño pequeño se convierte en adolescente, y sigue teniendo esa misma ilusión... y que cuando ya es practicamente adulto ve cumplido su objetivo (o se ve en vias de poder realizarlo)... es tan bonito, y a la vez da una satisfacción tan enorme...
Sin embargo, he de decir una cosa al respecto. Todo esto no sólo depende de esa ilusión que uno tenga de poder hacer lo que realmente quiere, sino también muy mucho del entorno que le rodea, ya que, hasta la más mínima memez puede frustar en un maldito segundo todos estas metas... y ojala que no le haya pasado esto a nadie; pero sí de verdad alguien quiere hacer algo en esta asquerosa vida, ha de luchar por ello con esfuerzo y pundonor.
Y nada más, felicitar a Amargáuticoooo por este gran post, y seguid así, que haceis un blog estupendo y muy recomendable. Xao!! cuidaros!!
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